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viernes, 25 de diciembre de 2009

Destrucción de un vampiro

En los Balcanes, existía el cazador de vampiros que podía ser un religioso o un dhampiro que según la tradición gitana es el hijo o descendiente de un vampiro con el poder de detectarlos, aunque fueran invisibles y destruirlos. Hasta principios del siglo XX, eran ofrecidos a los viajeros que iban a visitar Europa del este en particular, unos estuches o "kits" con las herramientas tradicionales para destruir vampiros y que ahora son propiedad de ciertos museos de curiosidades o de coleccionistas aficionados a lo esotérico.

Métodos:

  • Clavar una estaca en el corazón de los cadáveres sospechosos de ser vampiros es el método más citado, particularmente en las culturas eslavas del sur. El fresno era la madera preferida en Rusia y en los estados bálticos, el espino en Serbia, y el roble en la región de Silesia. La estaca solía clavarse apuntando a la boca en Rusia y en el norte de Alemania, o al estómago en el noreste de Serbia. Atravesar la piel del pecho era una manera de "desinflar" al vampiro hinchado; es similar al acto de enterrar objetos afilados, como hoces, junto al cadáver, de forma que penetrara en la piel si el cuerpo se hinchaba lo suficiente mientras el cuerpo se transformaba en un no-muerto.
  • Clavar la cabeza, el cuerpo o las ropas del vampiro para evitar que se alzara. Los gitanos clavaban agujas de hierro y acero en el corazón del cadáver y colocaban pequeños fragmentos de acero dentro de la boca, sobre los ojos, en las orejas y entre los dedos durante el entierro. También introducían espino en el calcetín del muerto, o le clavaban una estaca de espino en las piernas.
  • La decapitación era el método preferido en las áreas germanas y eslavas del oeste, enterrando la cabeza junto a los pies, tras las nalgas o alejada del cuerpo. Este acto se veía como un modo de acelerar la marcha del alma, que, en algunas culturas, se creía que permanecía en el cuerpo.
  • La incineración completa del cadáver y rociar agua hirviendo sobre la tumba eran medidas adicionales frecuentes. También , sobre todo en casos recalcitrantes, se desmembraba el cuerpo y se quemaban las partes, se mezclaba las cenizas con agua y se suministraban a los familiares a modo de cura.
  • Repetir el funeral, rociando agua bendita sobre el cadáver, o con un exorcismo era una medida frecuente en los Balcanes.
  • Disparar una bala a través del ataúd, y colocar un ajo en el interior de la boca, eran precauciones que se tomaban en Rumania hasta una época tan reciente como el siglo XIX.

Características y atributos del Vampiro

La descripción de estas criaturas varía de autor en autor y de mitología en mitología. La mayoría de atributos de un vampiro que forman parte del folclore contemporáneo y que a veces incluso contradicen la naturaleza primordial del vampiro tradicional original, proviene de la literatura, sobre todo de la novela Drácula y las películas basadas en ella, así como de los comics y videojuegos. Por eso, de las siguientes características, solo algunas son las esenciales o comunes en el folclore general o como parte de las creencias de ciertas regiones, y otras inventadas por los novelistas y libretistas de cine o diseñadores de videojuegos.

  • Fueron humanos mortales, pero ahora están en un estado intermedio entre la vida y la muerte, de ahí que se les llame no-muertos, revinientes o redivivos. Esta naturaleza determinaba su aspecto básico:
  1. Entre los eslavos, griegos y pueblos de Europa del este, un cadáver desenterrado era considerado vampiro si su cuerpo parecía hinchado y le salía sangre (presuntamente de sus víctimas) de la boca o la nariz. También si notaban que sus uñas, pelo y dientes eran más largos que cuando había sido enterrado e incluso poseía un aspecto más saludable de lo esperado, mostrando piel sonrosada y pocos o ningún signo de descomposición.
  2. En Transilvania (Rumanía) se consideraba que los vampiros eran flacos, pálidos, y poseían unas largas uñas y largos y puntiagudos caninos (colmillos).
  3. En Bulgaria se les puede reconocer por poseer un solo agujero en la nariz.
  4. Según algunas culturas, tienen la posibilidad de transformarse en insectos, murciélago, rata, lobo o en niebla. La forma más mencionada en la cultura popular es la del murciélago.
  • Se alimentan primordialmente de la sangre de sus víctimas aunque hay descripciones de que también son antropófagos y en algunas culturas se consideraba que la sangre no era la base de su sustento, sino el "fluido vital" humano, o la energia psíquica. Actualmente algunos autores denominan vampiros psíquicos o emocionales a los perpetradores de acoso laboral o mobbing.
  • No se reflejan en los espejos ni tienen sombra, tal vez como una manifestación de la carencia de un alma. Este atributo no es universal, pues por ejemplo el vampiro griego vrykolakas/tympanios poseía tanto sombra como reflejo, pero es muy popular gracias a novelistas como Bram Stoker que lo menciona en su novela Drácula.
Ilustración de "Varney the Vampire" de 1847
  • No toleran el ajo. En algunas tradiciones, también pueden ser alejados con rosas silvestres.
  • Los vampiros por su naturaleza demoniaca no soportan los símbolos cristianos y por ello pueden ser alejados usando una cruz cristiana o con agua bendita y no pueden cruzar por terrenos consagrados como los de una iglesia.
  • Son indestructibles por medios convencionales y son extremadamente fuertes y rápidos pero se debilitan junto a las corrientes de agua.
  • Aunque en general se supone los vampiros son vulnerables a la luz del sol, en algunas culturas se decía que no solo pueden resistir la luz del sol, sino que en algunos casos podían viajar a otro pueblo y llevar allí una vida normal.
  • Algunas tradiciones sostienen que un vampiro no puede entrar en una casa si no es invitado por el dueño; pero que una vez es invitado puede entrar y salir a placer.
  • En algunas zonas de Europa del este, existe la creencia de que el vampiro es un ser lujurioso que vuelve al lecho conyugal y deja embarazada a su esposa. De esta relación nacía un niño de características especiales (que varían en cada región), que se conocía como dhampiro.
  • Tienen una afinidad natural con la magia, en especial con la magia negra y concretamente la necromancia, siendo capaces de dominarla con mayor facilidad que el hechicero no vampiro más diestro.

Origen de un vampiro

En el conjunto de creencias populares se pueden distinguir unas formas básicas, a veces complementarias entre si, para que un ser humano se convierta en vampiro:

  • Por predisposición desde el nacimiento: En Rumanía tenia mas posibilidades de ser un strigoi, el séptimo o duodécimo hijo cuyos hermanos mayores eran todos del mismo sexo. O tener unas marcas de nacimiento como el hueso sacro pronunciado, abundante vello corporal y haber nacido encapuchado, es decir con la cabeza envuelta en parte de la membrana placentaria, o haber ingerido parte de la misma . Entre los eslavos tambien tenian mayor probabilidad de convertirse en vampiros los nacidos en Sábado Santo .
  • Por muerte prematura o violenta: En la antigua Grecia en donde se denominaban vrykolakas o brucolacos a los así originados, al igual que entre búlgaros y eslavos, asi como en ciertas culturas africanas y en Indonesia, se creía que los niños, adolescentes y en general las personas que habían tenido una muerte prematura o en circunstancias anormales, por suicidio o violencia, podían convertirse en fantasmas vagabundos o vampiros .
  • Por incumplimiento de rituales funerarios y religiosos: En Bulgaria y Rumanía también se creía que alguien se puede convertir en vampiro después de su muerte si los que se deben ocupar de preparar y vigilar debidamente el cadáver no cumplen bien su tarea y no impiden que un animal, especialmente un perro o gato, e incluso una persona pasen a sobre el mismo . Esta creencia es similar a la de los hindúes que consideraban los espíritus o Pitrs que se encuentran a la espera de reencarnar pueden convertirse en vampiros si nadie les recuerda y realiza los rituales funerarios de rigor conocidos como shraadh y que son para facilitar su reencarnación.
  • Como maldición por acciones criminales o sacrílegas: En la antigua China también se creía que se convertían en vampiros ciertos criminales tradición similar a la existente entre los eslavos y los griegos quienes creían que los vampiros eran brujas o personas que se habían rebelado contra la Iglesia mientras estaban vivos, vendiendo su alma al diablo y que al morir sus cuerpos podían ser poseídos por demonios . A esta creencia ayudaron indudablemente los conceptos desarrollados por el cristianismo que, basados en la idea neoplatónica de la vida después de la muerte, fomentaron la idea de la corrupción del cuerpo y la supervivencia del alma hasta el día del Juicio Final, teniendo la posibilidad de acceder a este estado todos aquellos que murieran arrepentidos de sus pecados y que hubieran recibidos los últimos sacramentos.
Por las formas anteriores, en la Europa cristiana y especialmente entre los griegos y pueblos eslavos, todos aquellos que no fueran enterrados en tierra consagrada (en particular los suicidas y los excomulgados) y los que no hubieran recibido la extremaunción, tenían la mayor posibilidad de convertirse en espectros corpóreos vampiros o tympaniaios .
  • Por mordedura de un vampiro: Según casi todas las tradiciones, especialmente entre los eslavos , aquella persona que moría después de ser mordida por un vampiro se convertiría a su vez en uno. Los escritores ocultistas aducen que esta manera solo es posible si hay aceptación por parte de la victima. Los autores de literatura de ficción le han dado a esta manera una connotación sexual muy intensa, siendo muy atractiva para sus propósitos dramáticos.

Orígenes del mito Vampiro

Artículo principal: Creencias sobre vampiros

Probablemente el vampiro presente en el folclore de muchas culturas desde tiempos inmemoriales, proviene inicialmente de la necesidad de personificar uno de los arquetipos primordiales en el inconsciente colectivo, según la concepción de Carl Jung, como es el denominado "sombra", que representa los instintos o impulsos humanos ocultos más primitivos, o nuestra faceta instintiva animal, y así sería la encarnación del mal como entidad o una representación del lado salvaje del hombre[2] latente en su sistema límbico y en conflicto permanente con las normas sociales y religiosas.

Pero es posible que el mito, como es conocido en nuestros días, sea una combinación compleja de varios temores y creencias humanas ademas del temor a los bajos instintos, como son: la atribución a la sangre de ser fuente de poderío o vehículo del alma, el temor a la depredación y a la enfermedad o a la muerte y en consecuencia a su expresión más palpable como es el cadáver, así como a la fascinación temerosa por la inmortalidad.

Algunos estudiosos sugieren que el mito del vampiro, sobre todo el que se popularizó en Europa después del siglo XVII, se debe en parte a la necesidad de explicar, en medio de una atmósfera de pánico colectivo, epidemias que asolaron Europa causadas por enfermedades reales, antes de que la ciencia lograra explicarlas racionalmente (Ver:Vampiro y Medicina).

¿Qué hay de real en el mito de los vampiros?

Los vampiros han protagonizado diversas películas, series televisivas y libros.

• Un grupo de científicos analiza algunos fenómenos reales que podrían haber dado lugar al mito.
• Condicionantes biológicos y antropológicos influyeron en su invención.
• La intolerancia a la luz del sol podría derivar de una enfermedad conocida como porfiria; la necesidad de sangre derivaría de la anemia.

Los vampiros están de moda; series televisivas, películas y libros son protagonizados por estas criaturas fantásticas. Pero su popularidad viene de largo. Y es que desde que Drácula comenzara a atemorizar al mundo, el mito ha permanecido vivo. Ahora, un grupo de científicos ha decidido explicar qué hay de real en la historia de los 'chupasangre'.
En realidad, el nacimiento de estas criaturas, como han explicado estos expertos, está ligado con algunos miedos que atemorizaron al hombre en el pasado. Temores que, en su mayoría, ya cuentan con una explicación de tipo científico.
Las personas que padecían porfiria se acostumbraban a vivir por la noche, y se cubrían con capas y sombreros
Diversas enfermedades que hoy sí se conocen, eran antes contempladas como fenómenos extraños. Los desconocido siempre ha generado cierto temor en todas las culturas.
Así que podría decirse que el mito de los vampiros se apoya en condiciones biológicas, por un lado, y antropólogicas por el otro. La Doctora Katherine Ramsland, que imparte la asignatura de psicología forense en la DeSales University y autora del libro The Science of Vampires, se hace, precisamente, estas preguntas:
"¿El mito de los vampiros se basa en el temor a la muerte, en la falta de conocimiento acerca de la descomposición de los cuerpos (en aquel entonces), o quizás se basa en la observación de los síntomas de una enfermedad mental que actualmente es conocida como 'vampirismo clínico'?".
Unas reflexiones que llevan a preguntarse si estas historias "están expresando la necesidad que la sociedad tiene del mito"; o mejor dicho, si la historia de los vampiros fue "un intento de explicar fénomenos entonces desconocidos".
En este sentido, biólogos, antropólogos y físicos, han querido analizar las razones científicas que explicarían lo más significativo del mito:

• Intolerancia a la luz solar
La explicación de por qué los vampiros no pueden exponerse al sol, radicaría en algunas manifestaciones de una enfermedad llamada porfiria. Una extraña dolencia que provoca intolerancia a la luz solar.
Los que la padecían se acostumbraban a vivir por la noche, y si tenían que salir a la calle durante el día, lo hacían cubiertos con capas y sombreros, ya que la exposición a la luz les ocasionaba lesiones cutáneas.
Es fácil imaginar que, a raíz de esto, y dado el desconocimiento sobre estas dolencias, la gente comenzara a inventar leyendas urbanas e historias sobre criaturas de otro mundo.

• Inmortalidad
Los vampiros no están vivos, pero, por otro lado, son inmortales. El origen de esta característica vampírica podría radicar, como señalan desde Fox News, en lo que los científicos llaman 'células inmortalizadas'. El envejecimiento depende de que las células sigan dividiéndose.
Los telómeros, regiones de ADN no codificante, altamente repetitivas, juegan un papel esencial en la división celular. La enzima telomerasa puede prolongar la actividad de los telómeros lo que nos ayudaría a permanecer jóvenes por más tiempo. Esto es para los científicos, el único fenómeno biológico vinculable al mito de la inmortalidad.

• Beber sangre
La característica vampírica por excelencia podría tener sus raíces en otra enfermedad: la anemia. Los que padecen esta dolencia presentan una deficiencia de hierro, e ingerir sangre es una buena solución.
No se trata de beber sangre en sentido literal, pero sí de un buen bistec poco hecho, por ejemplo; aunque, por supuesto, también hay otras maneras... No es la única razón que los científicos han dado, también recurren a los mosquitos o los murciélagos, que, como sabemos, 'chupan' la sangre.
Al final de este curioso 'análisis vampírico', los expertos concluyen en la imposibilidad de la existencia de estas criaturas, que "contradicen los principios de la vida humana"; aunque sí han dado razones muy lógicas en las que basar el mito.
(fuente: 20minutos.es)